"Ya será así, ya llegará la primavera" (o algo parecido) dije en tu oído, en ese bus lleno de personas, mientras nosotros escuchábamos Conmigo Danza. En pleno invierno y con una primavera completamente incierta, era sólo un asunto de fe decir aquellas palabras. Era ese algo que, aunque ya quisiéramos rendirnos y dejar todo de lado, no nos lo permitía. ¿Qué era? ¿Qué era eso que, aunque deseaba a veces un momento de paz, insistía en poner recuerdos con tu imagen en mi mente? ¿Era mi obstinación, tu obstinación, o tal vez algo mayor? ¿Qué nos pasó? Tomé mi corazón y lo dejé ante Dios. Te dije A-Dios... ¿cómo es que ahora me encuentro de esta forma?
Te pedí que esperaras toda la vida, pues no sabía si eras a quién amaría.
Te pedí que te alejaras porque no podía ofrecerte certezas.
Y ahí estaba, pronunciando esas palabras de fe en tu oído
Ya llegaría la primavera
Ya llegó la primavera
Y veo los árboles reflejados en tus ojos cuando te acercas a mí.
Te pedí que esperaras toda la vida, y ahora te pido que no te alejes de ella. Que la vivas conmigo
Te amo.
Miguel, te amo
lunes, 23 de septiembre de 2013
martes, 25 de junio de 2013
A-Dios
Y ahora comprendí que, a pesar de todo lo que pensaba anteriormente, la salida fácil era estar contigo.
La difícil es guardar el corazón.
Por algo le llaman "La puerta estrecha"
Decirte adiós no es fácil, me cuesta, me duele incluso. De lo que no fue, de lo que fue tan poco, de lo que acabó, de lo que pasó de un hasta pronto a un a-Dios lejano, incierto.
Me buscaste por mi relación con Dios, por ser cristiana.
Pero esa misma relación está sufriendo cambios. Él me pide esos cambios.
Antes te ofrecí certezas, ahora te doy mis buenos deseos.
No lo dudes, yo te quiero.
Pero la vida es aún más compleja de lo que creí entender.
Te soy sincera: puede que sea una espera, pero tal vez una espera eterna.
De estar contigo porque te quiero, te pediría sólo un par de meses.
De estar con quien amo, entonces puede que me esperes toda la vida.
Quiero tu bien, quiero tu felicidad.
Quiero... lo mejor.
Anhelo a Dios.
Necesito ayuda.
Me voy a orar.
La difícil es guardar el corazón.
Por algo le llaman "La puerta estrecha"
Decirte adiós no es fácil, me cuesta, me duele incluso. De lo que no fue, de lo que fue tan poco, de lo que acabó, de lo que pasó de un hasta pronto a un a-Dios lejano, incierto.
Me buscaste por mi relación con Dios, por ser cristiana.
Pero esa misma relación está sufriendo cambios. Él me pide esos cambios.
Antes te ofrecí certezas, ahora te doy mis buenos deseos.
No lo dudes, yo te quiero.
Pero la vida es aún más compleja de lo que creí entender.
Te soy sincera: puede que sea una espera, pero tal vez una espera eterna.
De estar contigo porque te quiero, te pediría sólo un par de meses.
De estar con quien amo, entonces puede que me esperes toda la vida.
Quiero tu bien, quiero tu felicidad.
Quiero... lo mejor.
Anhelo a Dios.
Necesito ayuda.
Me voy a orar.
martes, 21 de mayo de 2013
Estoy picada. Ya no me gusta Chiguayante, me quiero ir. Me encantaba su mezcla rural-ciudad, caminar y ver los cerros por un lado, saber que está el río del otro. Y sobre todo, amaba llegar a mi calle y caminar hasta la casa naranja... ¡todo era tan tranquilo! caminaba lentamente, disfrutando del sol que se filtraba entre el cerco de madera. Nunca había gente, así que podía ir muy tranquila, cantando en voz baja mis canciones favoritas, incluso danzando un poquito al compás, sonriendo ante la idea imaginaria de poder pisar el terreno de mi casona. Desde que llegué un día de Curicó y vi como desarmaban mi casita, todo cambió... ¡No! fue antes, cuando llegó el Santa Isabel a la esquina... ¡No! incluso antes, cuando apareció el letrero gigante del "A cuenta" (esta bien, tengan el supermercado... pero para qué el letrero que se ve desde calles más abajo!). En fin, todo eso lo fue transformando en mini ciudad... lo seguía queriendo, pero lo de los departamentos en mi calle, en el sitio donde estaba mi casita, ya es el colmo. Hoy casi me atropellan en bici porque hay un mínimo espacio de calle, porque la hermosa constructora está haciéndole una hermosa callecita a sus hermosos departamentos. Váyanse de aquí, todos ustedes. ¿No? no pueden irse. Está bien, me tendré que ir yo.
Si, sé que no me iré, me queda cerca de mi iglesia y de la universidad, pero... no sé, ya no me gusta como antes. No me molesta conce, ese para mi siempre fue la ciudad, pero Chiguayante... no sé, me pone triste. Mucho.
Si, sé que no me iré, me queda cerca de mi iglesia y de la universidad, pero... no sé, ya no me gusta como antes. No me molesta conce, ese para mi siempre fue la ciudad, pero Chiguayante... no sé, me pone triste. Mucho.
martes, 16 de abril de 2013
Golpe duro
-¿Necesita ayuda señorita? ¿está bien? ¿le ayudo a pararse? ¿le traigo un vaso de agua?
-No se preocupe, fue un golpe en el orgullo nada más.
(In)dignamente se puso de pie y recogió las pertenencias que le quedaban, alejándose cojeando producto de su taco roto.
Así se rompe el orgullo, a puñetazos
"No se preocupe, ya morirá"
Espero que pronto, de una vez por todas. Harto duro que salió. Golpe tras golpe y se vuelve a levantar. Que porfiados.
-No se preocupe, fue un golpe en el orgullo nada más.
(In)dignamente se puso de pie y recogió las pertenencias que le quedaban, alejándose cojeando producto de su taco roto.
Así se rompe el orgullo, a puñetazos
"No se preocupe, ya morirá"
Espero que pronto, de una vez por todas. Harto duro que salió. Golpe tras golpe y se vuelve a levantar. Que porfiados.
jueves, 28 de febrero de 2013
Las notas antiguas: bajando de la máquina del tiempo
![]() |
| La única visita que ahí aparece es mía, yo estaba revisando cosas y pasé por mi blog |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

